Posts Tagged ‘Media Training’

Gato Communications patrocina fiesta nacional en la embajada española en Washington, DC

October 16, 2011

La empresa de asesoría en comunicación Gato Communications patrocinó el pasado 11 de octubre la recepción que organizó la embajada española en la capital de Estados Unidos, Washington, DC con motivo de la fiesta nacional.

Hubo una primera recepción con miembros del gobierno estadounidense y diversas embajadas de la capital, así como representantes de varias instituciones, organizaciones y empresas.

Uno de los principales objetivos de la Embajada de España es dar apoyo a las empresas españolas que están desarrollando sus actividades en los Estados Unidos. La ministra de Sanidad española, Leire Pajín, estuvo presente en Washington, DC para las recepciones junto al embajador, Su Excelencia Jorge Dezcallar.

Gato Communications es una empresa fundada por el ex periodista Pablo Gato y que, entre otros servicios, ofrece asesoría sobre cómo comunicarse de forma más efectiva  a corporaciones, ONGs, gobiernos, académicos, expertos, universidades y otras instituciones.

Gato Communications ofrece un método único cuya eficacia se demuestra en las más de dos mil personas que han seguido el cursillo. Gato Communications también ofrece asesoría a organizaciones y empresas en cómo implantarse en los EEUU y, concretamente, cómo desarrollar una fuerte presencia en Washington, DC. También desarrolla entrenamientos en áreas como Comunicación en Tiempos de Crisis y realiza Auditorias de Comunicación. Otra de las especialidades de Gato Communications es la asesoría en Comunicación Estratégica para que las distintas organizaciones o instituciones se beneficien de una mejor reputación y un perfil más alto. En el caso de las empresas, esto se traduce en más desarrollo de negocio. Para más información visite www.gatocommunications.com.

La segunda recepción fue para los miembros de la comunidad española en Washington, DC.

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Ahorra el centavo, gástate el dólar

April 23, 2011

Se cumple el primer aniversario de la explosión de la plataforma petrolera Deepwater Horizon en el Golfo de México. El accidente se cobró la vida de 11 personas y ocasionó un derrame marítimo de cinco millones de barriles de petróleo, el peor en la historia de EEUU.

Desde el punto de vista de relaciones públicas, resulta sorprendente como empresas tan importantes como BP reaccionaron de forma tan incompetente al desastre. De hecho, el caso de BP se toma ahora como manual de referencia respecto a todo lo que NO hay que hacer durante una crisis.

Antes del accidente, el entonces CEO de BP, Tony Hayward, había reducido el presupuesto de la empresa para relaciones públicas, dejándose asesorar por consultores que obviamente no estaban capacitados para ese trabajo. Y mucho menos para la crisis que se avecinaba. El resultado fue un enorme daño a la reputación de BP y, por lo tanto, también a su negocio. De paso, Hayward perdió su propio trabajo como CEO.

Una empresa que en el 2009 ganó 14 mil millones de dólares comenzó a ahorrar dinero en un terreno para ellos tan vital como son las relaciones públicas y al final pagaron su error. Es lo que se suele decir, ahorrarse el centavo para después acabar pagando el dólar.

Una decisión irresponsable y poco inteligente porque ciertamente una empresa petrolera sabe que, tarde o temprano, puede sufrir un accidente de este tipo y cuando eso sucede tiene que tener un equipo de relaciones públicas de primera categoría listo para bregar de forma inmediata y eficiente con esa crisis. Aunque cualquier empresa o gobierno puede sufrir una crisis por muchos motivos distintos, el mismo caso aplica especialmente para compañías que trabajan en áreas con un contenido especial de riesgo, como por ejemplo las aerolíneas o las  empresas químicas. Es sólo cuestión de tiempo que haya un accidente, por no hablar de un ataque terrorista. Y si esa crisis no se soluciona satisfactoriamente, podría ocasionar incluso el propio fin de la empresa.

Por eso sorprende que una corporación de la relevancia de BP fuera tan miope.

El otro incidente reciente que por desgracia nos recuerda la total falta de preparación frente a situaciones catastróficas es lo ocurrido en Japón.

Yo he estado en Japón varias veces. He tratado profesionalmente con japoneses y empresarios japoneses. Lo último que uno se imaginaría es que un país tan organizado y profesional como Japón no estaría preparado para algo que es completamente predecible.

Japón es uno de los países del mundo más sacudidos por terremotos. En esa zona, obviamente, los terremotos ocasionan tsunamis, con lo cual éste es un factor también completamente predecible. ¿Y es para alguien una sorpresa el potencial peligro que puede generar un accidente nuclear? El gobierno japonés y la empresa dueña de la planta nuclear deberían estar preparados para todo este tipo de situaciones, pero resulta claro que no lo estaban. Algo realmente imperdonable porque estamos hablando de situaciones en las que están en juego cientos de miles de vidas humanas.

Es cierto que la catástrofe fue de dimensiones mayúsculas y que cuando eso ocurre no es fácil reaccionar. Hay un shock psicológico colectivo. Sin embargo, repito, estamos hablando de situaciones completamente predecibles.

Al desastre físico y humano, se añadió el informativo. Hubo un total vacío de información fiable y precisa. El gobierno japonés falló completamente cuando la población más necesitaba de esa información fiable y precisa para tomar decisiones potencialmente de vida o muerte.

Nadie parecía saber cómo tratar con la prensa, qué información dar, qué recomendar. La información que recibía el público era incompleta, verdades a medias o completamente incorrecta. La prensa japonesa decía una cosa y la internacional otra distinta. La empresa dueña de la planta nuclear afirmaba algo y los  expertos independientes desmentían inmediatamente esa información. El gobierno japonés emitía un comunicado y el estadounidense contradecía lo dicho. A todo esto hay que añadir el escepticismo tradicional de muchos japoneses hacia lo que dicen algunas corporaciones de su país, conocidas por ser muy poco transparentes. El resultado fue un total caos informativo agravado por un ambiente de extrema tensión física y emocional. Una tormenta perfecta.

Conozco a personas con familia en la zona afectada de Japón. Me dicen que nadie sabía cuál era realmente el perímetro de seguridad alrededor de la central nuclear, qué hacer, adónde ir a refugiarse o dónde conseguir agua no contaminada o alimentos. No precisamente la imagen que alguien tendría de un país como Japón.

¿Qué ocurrió? ¿No tenía el gobierno japonés un plan de crisis para situaciones como ésas, de nuevo, completamente predecibles? Si lo tenía, ¿por qué no se ejecutó? ¿No realizó el gobierno japonés entrenamientos para su personal clave para saber cómo bregar con la prensa, conocidos como media training, especialmente en situaciones de crisis? Y si hizo esos cursos, ¿por qué actuaron de una forma tan pobre y peligrosa para la población?

¿Cómo es posible que corporaciones multimillonarias como BP o gobiernos tan desarrollados y ricos como el japonés hayan estado tan pésimamente preparados para este tipo de situaciones? ¿Cómo es posible que hayan cometido un error estratégico de semejante magnitud?

No cabe duda de que en desastres como de los que hemos hablado la principal prioridad de gobiernos y empresas es la seguridad física de las personas y del medio ambiente. Sin embargo, en esos momentos, el flujo de información fiable y correcta no es secundario sino también prioritario porque impacta directamente en esa seguridad de los seres humanos y del medio ambiente. Durante catástrofes saber comunicar con efectividad salva vidas.

Desgraciadamente, en el futuro ocurrirán más accidentes o desastres naturales. Vamos a ver si tanto BP como el gobierno japonés y otras instituciones y empresas han aprendido de estos errores o habrá que tropezar otra vez en la misma piedra.

Save a penny, lose a dollar

April 23, 2011

It has been a year since the explosion of the Deepwater Horizon oil rig on the Gulf of Mexico. Eleven people lost their lives and five million barrels of oil spilled in the ocean, the worst such accident in US history.

From a public relations point of view, it is surprising that corporations as important as BP reacted in such an inadequate way to the disaster. In fact, BP’s behavior is now the point of reference for what NOT to do during a crisis.

Prior to the accident, BP’s then CEO, Tony Hayward, had reduced the company’s PR budget, following the advice of consultants who obviously were not qualified to make such a recommendation. And much less in light of the coming crisis. The result was enormous damage to BP’s reputation and, therefore, also to its bottom line. By the way, Hayward lost his job as CEO as a consequence of his handling of the crisis.

A corporation which in 2009 earned 14 billion dollars started to save money in an area as vital to them as public affairs and in the end the paid for their mistake. As the saying goes, save a penny, lose a dollar.

A decision that was not only irresponsible but also lacked intelligence; because an oil company definitely knows that, sooner or later, an accident such as this can happen. And when it does, it must have a first-rate public relations team that is always ready to deal immediately and efficiently with such a crisis. Even though any corporation or government can face any type of crisis, this is true for companies that deal with especially risky fields such as airlines and chemical companies. It’s only a matter of time before an accident happens, never mind a terrorist attack. And if the crisis is not dealt with satisfactorily, it could lead to the end of the business.

That is why it’s so surprising that a corporation as prestigious as BP could be so shortsighted.

The other incident that, unfortunately, reminds us about the total lack of preparation when facing catastrophes is what happened in Japan.

I have visited Japan several times. I have dealt professionally with the Japanese and Japanese businessmen and women. The last thing that you’d imagine is that a country as organized and professional as Japan would not be ready for something that is totally predictable.

Japan is one of the world’s most earthquake prone countries. In that area, obviously, the earthquakes cause tsunamis, which is also to be expected. And is anyone surprised about the potential danger that a nuclear accident could bring about? The Japanese government and the company that owns the nuclear plant should have been ready for all these situations, but it’s obvious they were not. Something that is truly unforgivable because we’re talking about events during which the lives of hundreds of thousands of people are at risk.

It is true that the catastrophe was beyond what anyone could have imagined and that when something like that happens it’s hard to react. There is a collective psychological shock. However, I must state again, we are talking about situations that are truly predictable.

In addition to the structural and human disasters, there was an information one. There was a total void of reliable and precise information. The Japanese government completely failed when the population most needed this information to be able to make potentially life or death decisions.

No one knew how to deal with the media, what information to share, which recommendations to make. The information the public was getting was incomplete, half-truths or totally wrong. The Japanese media would say something and the international media would report something totally different. The nuclear plant owners would state something and independent experts would immediately deny it. The Japanese government would put out a press release and the US government would contradict it. And to this we must add the traditional skepticism that
many Japanese have regarding what many national companies say, because they’re well known for their lack of transparency. The result was a total information chaos which was aggravated by an environment of extreme physical and emotional tension. A perfect storm.

I know people who have family in the affected area in Japan. They tell me that no one knew the real security perimeter surrounding the nuclear plant, what they needed to do, where to find shelter or where to find uncontaminated water or food. This is not precisely the image that most have of a country such as Japan.

What happened? Didn’t the Japanese government have a crisis management plan in place for situations such as this, which are, once again, completely predictable? And if they had it, why wasn’t it put in place? Didn’t the Japanese government train its key personnel so they would know how to handle the media, known as media training, especially during a crisis? And if they did get the training, why did they act in a way that put the population in such danger?

How is it possible that multimillion dollar corporations such as BP or first-world governments such as Japan’s could be so poorly prepared for these types of situations? How is it possible that they could have made a strategic mistake of such magnitude?

Without a doubt, in disasters such as these the first priority for a government or corporation should be the physical security of people and the environment. However, during these events, the flow of reliable and correct information is
not secondary but also a priority because it directly impacts the security of the population and the environment. During a catastrophe, knowing how to communicate effectively saves lives.

Unfortunately, more accidents or natural disasters are in our future. We will see if BP and the Japanese government, as well as other institutions and businesses have learned from these mistakes or history will repeat itself.

The General in his Labyrinth

June 24, 2010

The newest victim of a lack of Media Training is a US Army general by the name of Stanley McChrystal.  Even though he had a successful 35 year-long career in the Armed Forces, it quickly crashed down because he was not ready to deal with the media.

A four-star general in charge of the war in Afghanistan could hardly be considered stupid.  Therefore, it begs the question:  How could he make such a fatal mistake?

I have covered many wars and can say that I have not observed armed forces where its members can speak with as much freedom as those of the United States.  They are always accessible on the battlefield and their senior commanders make them available for interviews.  Sometimes they praise their leaders’ decisions and other times they don’t, freely talking about their point of view.  They also talk about whether or not they agree or disagree with fighting in a specific campaign.  This type of openness is not usual among other armed forces.

However, McChrystal clearly went above and beyond this openness.  During an interview with Rolling Stone Magazine he said that the White House’s National Security Advisor was a “clown,” stated that President Obama seemed to be “intimidated and absent” while meeting with US military leaders, referred to Vice President Joe Biden with an euphemism that cannot be quoted on this blog and which definitely was not a compliment, and on top of all of this, pretty much said that the US Ambassador to Kabul was a traitor.

It seems obvious to me that McChrystal did not intend to make these critical comments and then resign because he disagreed with how the war in Afghanistan was being carried out.  If this had been the case, after reading the interview, he would not have immediately called Vice President Joe Biden to apologize nor would he have waited until President Obama decided whether or not to fire him.  He would have preemptively resigned.  His press assistant did immediately lose his job.

McChrystal’s problem is that he was never trained about how to deal with the media.

Was the reporter who interviewed him sufficiently clear when he told him that everything McChrystal said would be used in the article?  Did McChrystal and his advisors think they could speak candidly with the journalist and that whatever they said would not be published and would be considered comments among “friends”?  Did they make it perfectly clear to the journalist that all of those comments were “off the record”?  Does McChrystal understand that a journalist’s main loyalty is not to his “new military friends” but to get good stories for his or her publication or channel?

Neither McChrystal nor his advisors deny making the statements in question, but I think that they never thought that they would be quoted verbatim.  No one wants to end such a distinguished career on such a disgraceful note.

A simple Media Training course would have saved McChrystal from this embarrassing end to his career and he would still be the supreme commander of NATO forces in Afghanistan.  Tony Hayward, British Petroleum’s CEO, would also have spared himself from the many confrontations he has faced and saved quite a bit of money if he had been trained properly.  Hayward’s mistakes during the Gulf of Mexico crisis are way too many to outline in this article.  His behavior only served to exacerbate an already difficult situation.

General McChrystal is a product of the Special Forces.  A secretive organization that works in the shadows, away from the public eye.  McChrystal was admired by his subordinates because he led by example.  In 2005, for example, he led a small group of commandoes in Iraq in a pre-dawn attack against one of the hideouts of Abu Musab al-Zarqawi, an Al Qaeda leader who was subsequently killed in combat.  The insurgents surrounded the small group of US soldiers and McChrystal fought valiantly in the intense battle.  It is not usual for a four-star general to risk his life in such a way.

McChrystal was used to the world of undercover operations.  To live in the shadows.  However, when he was named to such a high-profile job as that of supreme commander of ground forces of the Afghan war, he entered a completely different and unknown world for him.  And one of the most drastic changes was the continuous contact with the press.

It is obvious to me that no one trained him to deal effectively with the media.  A mistake that decimates his 35-year career of sacrifice for his nation.  He leaves through the back door, accused by the President of questioning the civil authority over the Pentagon and of bringing division to the team in charge of the war in Afghanistan.  Strong accusations all, especially now that the conflict in that country intensifies and the number of dead Americans is on the increase.  The great majority of Americans, according to recent polls, don’t see the reason behind continuing the war.  This incident with McChrystal definitely does not help the Administration at this junction.

In a society such as ours, with an ongoing news cycle where information flows 24 hours a day, Media Training is not a luxury, it is a necessity for anyone who is or wants to be a part of that cycle.

Media Training should be a required part of the curriculum at colleges and universities.  Whether for members of the military, scientists, physicians, economists, or basically any professional.

For example, someone can spend years in business school preparing to be an excellent manager.  However, if he or she does not know how to communicate effectively, they will miss an important value added component.  Not only because they miss out on opportunities to get free, positive publicity through the media.  Or because they won’t be ready to communicate well during times of crisis.  But, also because all these techniques to communicate effectively with the media are also applicable to internal communications in any organization.  And of course, they can also be used to communicate effectively with external stakeholders.  

The victims of this lack of Media Training will continue to surface.  McChrystal is only the most recent one.  A new one will soon come to our attention.  Stay tuned.

Media Training en la comunicación interna

April 4, 2010

Las técnicas del Media Training tienen un claro objetivo: poder comunicar su mensaje con eficacia. Es decir, que le entiendan.

No hay nada más difícil que expresar ideas complicadas de forma simple. Ese es el reto. Hablar de forma sencilla, clara, concisa. No con frases complicadas y palabras que nadie entiende para “lucirse”, sino hacerlo de forma que su mensaje llegue a su audiencia.

Los cursillos de Media Training se hacen para aprender a comunicarse bien con la prensa, pero, en realidad, tienen una función que va mucho más allá. Pueden ser de enorme utilidad para la comunicación interna diaria de su empresa u organización. ¿Por qué? Porque muchos ejecutivos no saben transmitir bien sus mensajes y las técnicas del Media Training les ayudarán a comunicarse mucho mejor con sus empleados o jefes, así como con sus clientes.

Hay muchos ejecutivos de alto nivel que son extremadamente inteligentes y bien preparados desde el punto de vista técnico, pero que, sin embargo, tienen muy pocas habilidades comunicativas. Han dedicado años e intensos esfuerzos a prepararse profesionalmente, pero, por lo general, no a aprender cómo transmitir esos conocimientos de forma efectiva. Eso les convierte en unos managers mucho menos efectivos. Esos directivos, en muchas ocasiones, no saben transmitir con efectividad las instrucciones para sus empleados ni tampoco son capaces de ofrecer una visión clara de adónde quieren llevar esa empresa en el futuro, con lo cual pierden un importante valor añadido.  Todos esos factores no sólo originan pérdida de productividad, sino que también minan la moral de los empleados. Entre otras muchas cosas, un buen manager tiene que saber no sólo exigir a sus empleados, sino también motivarlos. Hacerles sentir que están en una organización de la que tienen que estar orgullosos y donde, con el esfuerzo de todos, habrá un futuro brillante. No cabe duda de que un ejecutivo sin capacidad de comunicación pierde muchas posibilidades de llegar a los puestos más altos de la organización.

Los ejemplos son infinitos y los participantes en mis seminarios me los cuentan continuamente. Mencionemos sólo dos.

  • El supervisor de una empresa internacional se reunió con su equipo durante dos horas para definir las líneas maestras de varios proyectos y distribuir responsabilidades. Tras el encuentro, ningún miembro del equipo estaba seguro de cuáles habían sido exactamente las directrices que se les había dado en varios puntos. A pesar de que hicieron preguntas, el supervisor no despejó las dudas. Nadie preguntó más por temor a parecer incompetente. Si todo el equipo está confundido, resulta obvio que el problema es que el mánager no se supo comunicarse bien. Si usara las técnicas de Media Training para transmitir mensajes eficazmente a su equipo, estos le hubieran entendido con claridad.
  • El vicepresidente de una empresa que llamaremos “Y” llama a un conocido suyo en otra compañía, digamos la “X”. La primera empresa es cliente de la segunda. El vicepresidente de “Y” pide en confianza al participante de mi cursillo que le interprete un mensaje escrito que le llegó de un importante ejecutivo de “X”. El lenguaje utilizado era tan técnico y abstracto que no lo entendió. Si el vicepresidente de esa empresa no fue capaz de descifrar los mensajes de ese ejecutivo, ¿cómo van a entender sus empleados sus órdenes diarias? No cabe duda de que el ejecutivo que escribió el mensaje es un mal comunicador, pero seguramente no es consciente del problema. No hace falta ahondar mucho en los malentendidos que eso origina, por no hablar de las horas de trabajo desperdiciadas.

Y el problema no es sólo de expresión verbal o escrita. Yo mismo he podido ver ejecutivos que van a actos públicos en representación de su empresa y dicen estar muy contentos de estar allí, pero su lenguaje corporal demuestra claramente que ése es el último lugar donde les gustaría estar en ese momento. El lenguaje corporal es un mensaje muy poderoso y dice tanto o más que el verbal. Muchos ejecutivos no son conscientes de eso. El daño para su empresa es notable.

Cuando el miembro de una junta directiva pregunta algo a un ejecutivo, éste tiene que responder de forma clara y precisa. No puede haber malentendidos. También tiene que tener el lenguaje corporal correcto. De nuevo, ésta es una ocasión donde las técnicas de Media Training son un apoyo esencial, especialmente en el apartado de preguntas difíciles o cargadas de un alto componente emocional negativo. El ejecutivo tiene que estar preparado para saber salir airoso hasta de las preguntas y situaciones más complejas.

Todos estos puntos y muchos más son los que se enseñan para mantener una relación productiva y eficaz durante una entrevista con la prensa. Los ejecutivos que entienden eso y se preparan para ser maestros de la comunicación sin duda tendrán un futuro profesional más brillante que quienes no lo hagan. Yo me atrevería incluso a ir más lejos. Salvo excepciones, no importa lo bien preparado que esté un ejecutivo desde el punto de vista técnico, si no sabe comunicarse bien,  nunca podrá triunfar plenamente.

Media Training and internal communications

April 4, 2010

Media Training techniques have a clear objective:  enabling you to communicate your message effectively.  That is, to make sure that you are understood.

There is nothing harder to do than to explain complex ideas in a simple way.  That is the challenge.  To speak in a simple, clear and concise way.  Without using complicated sentences and words to “show off,” but to do it in a way that gets your message to your audience. 

Media Training courses are mainly used to enable you to communicate well with the press, but, in reality, have a function that goes beyond this.  They can be enormously useful for the daily internal communication in your business or organization.  Why?  Because many executives do not know how to convey their messages well; Media Training techniques can help them to communicate better with their employees and superiors, as well as with their customers.

There are many high-level executives who are extremely intelligent and well-educated from a technical point of view, but who, unfortunately, have limited communication skills.  They have devoted years and effort to preparing themselves professionally, but, generally, have not dedicated the same efforts to learning how to convey their knowledge effectively.  This makes them much less effective managers.  These managers, often, don’t know how to effectively transmit instructions to their subordinates or how to formulate a clear vision of where they want to take the company in the future, a significant value-added loss.  All of these factors not only lead to a loss in productivity, but also diminish employee morale.  Among other factors, a good manager must know not only how to get their employees to do something, but also to motivate them to do it.  Make them feel that they are part of an organization of which they can be proud and where, through team effort, there will be a successful future.  There is no doubt that an executive without communication abilities loses many opportunities to rise even further in an organization’s chain of command.

There are endless examples of poor management communication; the participants in my media training seminars share them with me all the time.  Let me share a couple with you.

  • A supervisor at an international corporation held a two-hour long team meeting to outline the objectives and assign responsibilities for several projects.  After the meeting, not one of the team members was sure of who got what assignment regarding several important issues, or even what the assignments were.  This despite having asked repeatedly for clarification from the supervisor, who was unable to provide it clearly.  The employees felt that asking more questions would make them appear incompetent, so they didn’t.  If the entire team is confused, it is obvious that the manager was unable to communicate well.  If he or she used media training techniques to convey his message effectively to the team, they would have understood everything clearly.
  • The vice president of a company we shall call “Y” calls a colleague in another company we’ll call “X.”  The first company is a customer of the second one.  The vice president of “Y” asks his colleague in “X,” in confidence, to please decipher a message he received from a high-level executive in “X.”  The language used in the message was so technical and abstract that he was unable to understand it.  If the vice president of a company is unable to understand the other executive’s message, how will his employees understand any day-to-day communications?   It is clear that the executive who wrote the message is a bad communicator, but is probably unaware of this problem.  It is not necessary to delve too much on the misunderstandings, or the wasted hours of productivity, that this can bring about.

And the problem is not limited to oral or written communications.  I have been able to observe executives who attend public events representing their organizations and say that they are very pleased to be there, but their body language very clearly shows that this is the last place where they would want to be.  Body language is a very powerful message and says as much or more than words can.  Many executives are not aware of this.  The damage to their organizations is very noticeable.

When a member of an executive board asks an executive a question, the executive needs to reply precisely and clearly.  There can be no misunderstandings.  And this includes the appropriate body language.  Again, this is another instance where Media Training techniques are essential, especially when having to deal with difficult or negative and loaded questions from internal audiences.  The executive needs to be ready to come out on top when dealing with the most complex questions and situations.

All these issues and many more are dealt with in Media Training to ensure productive and efficient results during a media interview.  Thos executives who understand this and train themselves to be masters of communication will, undoubtedly, have much more successful careers than their colleagues who do not.  I would dare to go even further.  With rare exceptions, no matter how well prepared an executive is from the technical point of view, not knowing how to communicate well will prevent a fully successful career.

Real Madrid y Barcelona: ayuda urgente

March 14, 2010

El Real Madrid quedó eliminado de la Copa de Europa en los octavos de final, algo que, tras 300 millones de euros en gastos para reforzar el club, ha originado un verdadero terremoto deportivo entre los aficionados blancos. Los sueños de una final de la Champions en el Bernabéu han quedado destrozados.

El Madrid había perdido uno a cero ante el Lyon en el partido de ida, en Francia. No obstante, tras la increíble remontada ante el Sevilla apenas unos días antes (de perder dos a cero en casa a acabar ganando tres a dos, literalmente, en el último minuto), muchos pensaban que la eliminatoria europea ya estaba en manos del Madrid.

Sin embargo, el Lyon peleó como un león y acabó empatando el partido uno a uno, clasificándose para la siguiente ronda. El autor del gol francés, Pjanic, dijo que “nos motivaron las soberbias declaraciones del Madrid a la prensa antes del partido”, en relación a las declaraciones de algunos jugadores blancos sobre la goleada que supuestamente le iban a meter al Lyon.

El defensa madridista Sergio Ramos, un jugador excepcional y que había metido un decisivo gol al Sevilla, vaticinó con confianza que iban ganar al Lyon por tres a cero. Tras el partido, y cuando iban hacia los vestuarios, hubo un fuerte enfrentamiento verbal entre varios jugadores del Lyon y Sergio Ramos. No hace falta tener una imaginación superdotada para adivinar qué le dijeron los futbolistas del Lyon. “Arrogante”, “te tuviste que comer tus palabras”, “gracias por motivarnos”, quién sabe cuáles fueron las palabras precisas, pero parece claro que la conversación fue en términos similares.

El Madrid tiene una de las mejores plantillas del mundo. Es, al menos en papel, claramente mejor que el Lyon. Sin embargo, perdió. Y los jugadores del Lyon dicen que salieron al césped con una gran fuerza mental en buena medida porque se les faltó el respeto al darlos por perdedores incluso antes de jugar el partido.

Esto demuestra una vez más la nula preparación que muchos deportistas profesionales del más alto nivel tienen para tratar con la prensa. Lo último que tú quieres es levantar la moral de tu adversario, fortalecerlo mentalmente. Darles motivos adicionales para pelear como leones hasta el último segundo.  Sin embargo, esos deportistas cometen constantemente fallos increíbles como estos. Y luego el equipo tiene que pagar las consecuencias. Además de un deporte, el fútbol es un claro negocio. Esta derrota supone para el Madrid un durísimo golpe no sólo moral, sino también económico. Entradas, venta de material deportivo, auspiciadores, derechos de televisión, imagen internacional. El Madrid ha dejado de ganar una cantidad de dinero muy importante.

¿Cómo es posible que no se entrene a estos jugadores para saber cómo comportarse ante la prensa? ¿Cómo es posible que no se les diga qué tipo de cosas no se pueden decir respecto a un rival, especialmente en la Copa de Europa, donde hasta el peor equipo es de los mejores del mundo? ¿Cómo puede ser que los jugadores no tengan que firmar un “libro de estilo” sobre qué cosas no se pueden decir para no dañar los intereses del equipo? Y si se les da esas orientaciones, ¿cómo es posible que repitan una y otra vez los mismos errores?

No se trata de limitar la libertad de expresión de un jugador. Se trata de que sepa qué cosas no deben decirse para afectar negativamente al equipo, como claramente hemos visto en esta ocasión. 

Ahora el Madrid va a tener que ver el resto de la competición más importante en Europa desde casa y por la televisión.

Pero, ¿aprenden otros jugadores o clubs de estos fallos? La respuesta es no porque el último ejemplo en ese sentido la dio un miembro del archienemigo del Real Madrid, el FC Barcelona.

El Barcelona recibía este domingo al muy peligroso Valencia. ¿Y qué se le ocurre decir al defensa del Barcelona, Rafa Márquez? Que “sin Villa no son tan peligrosos”. Se refiere a uno de los mejores delanteros del mundo, David Villa. Jugador del Valencia y que finalmente no pudo jugar en Barcelona debido a una lesión en el hombro.

¿Qué reacción puede esperar Márquez ante sus comentarios? Naturalmente, que los otros jugadores del Valencia se motiven aún más para demostrar que, con o sin Villa, pueden darle un susto al Barcelona.

Finalmente, el Barcelona ganó con autoridad, pero el Valencia no se lo puso nada fácil y lucharon con fuerza y mucho carácter. La primera parte acabó cero a cero y el Valencia jugó mejor, creando varias ocasiones de gol.

Aún me sorprende ver cómo atletas al más alto nivel como Sergio Ramos o Rafael Márquez no entiendan ni cómo funcionan los medios de comunicación (esas declaraciones serán portada de los diarios deportivos porque echarán leña al fuego y por lo tanto se venderán más periódicos) ni se les entrena para que no cometan ese tipo de fallos.

El Media Training no es sólo para gerentes, políticos, presidentes de compañías, expertos o académicos, sino también para atletas. Los intereses que se mueven alrededor de su negocio son demasiado importantes como para cometer fallos como los que hemos mencionado. Bastantes problemas tendrán ya para ganar a sus oponentes como para, encima, buscarse problemas adicionales que no sólo harán más difícil una victoria, sino que podrían dañar seriamente las finanzas del club.

Real Madrid and Barcelona: in need of urgent help

March 14, 2010

The Real Madrid futbol team was eliminated from the European Cup during the round prior to the quarterfinals, something that after the 300 million Euros spent by the team to strengthen its roster has given rise to a real earthquake of complaints from fans.  Their dreams of a Champions finale at the Bernabéu stadium have been destroyed.

The team had lost 1-0 to Lyon during a previous game in France.  Nevertheless, after their incredible comeback during their game against Sevilla only a few days before (where they were losing 2-0 at home, and ended up winning 3-2, literally at the last minute), many thought that the European qualifying round was in Real Madrid’s hands.

However, Lyon fought like a lion and ended up tying the game 1-1, classifying for the next round.  Pjanic, the Lyon player who scored their goal, said that “we were motivated by the Madrid’s arrogant comments to the press before the game,” regarding the comments by some Real Madrid players about the many goals they were going to score against Lyon.

Sergio Ramos, Real Madrid’s defender, an exceptional player who had scored one of the goals against Sevilla, predicted confidently that the team would win 3-0 against Lyon.  After the game, when the teams were on their way to the locker rooms, there was a strong verbal confrontation between several Lyon players and Sergio Ramos.  You don’t need to be too creative to guess what the Lyon players told him.  “Arrogant,” “you had to eat your words,” “thanks for motivating us,” who knows what where the exact words, but it’s clear that the conversation must have been along those lines.

The Real Madrid has one of the best rosters in the world.  It is, at least on paper, clearly a better team than Lyon.  Even so, it lost.  And the Lyon players said they went out to the field in a great mental frame of mind in large part because they were disrespected and categorized as losers even before playing the game. 

Once again this shows the non-existent training given to the best professional athletes to deal with the media.  The last thing they want to do is to raise their opponent’s morale, strengthen their resolve.  Giving them more of a reason to fight tooth and nail to the last second of the game.  Still, many athletes constantly make these incredible mistakes.  And later it’s their team that has to pay the consequences.  In addition to being a sport, futbol is clearly a big business.  This loss means a real moral and economic defeat.  Tickets, souvenir sales, sponsors, television rights, their international image.  The Real Madrid has stopped making a significant additional amount of money.

How is it possible that these players are not trained to know how to behave with the press?  How is it possible that they’re not told what they can’t say about an opponent, especially in the European Cup, where even the worst team is among the best in the world?  How is it that the players are not expected to sign a “style book” about which things can’t be said so as not to harm the team’s interests and image?  And if they are trained, how is it possible that these mistakes are made over and over again?

It’s not about curtailing a player’s freedom of expression.  It’s about the player knowing what not to say so as not to affect the team negatively, as we have clearly seen here.

Now the Real Madrid will have to watch the most important competition in Europe from home and on television.

But, have other players or teams learned from these mistakes?  The answer is no because the most recent example of this behavior was made by a player from the Real Madrid’s archenemy, FC Barcelona.

This Sunday, the Barcelona was hosting the very dangerous Valencia team.  And what did Rafa Márquez, Barcelona’s defender decide to say?  That “without Villa they aren’t that dangerous.”  He was referring to one of the best forwards in the world, David Villa.  The Valencia player finally couldn’t play in Barcelona due to a shoulder injury.

What reaction can Márquez expect to his comments?  Naturally, that the other Valencia players become even more motivated to show that, with or without Villa, they can give Barcelona a big scare.

In the end, Barcelona won authoritatively, but the Valencia team didn’t make it easy for them and fought forcefully and with character.  The first half ended tied 0-0 and the Valencia played better, getting close to goals several times.

I’m still surprised to see how top-level athletes such as Sergio Ramos and Rafael Márquez don’t understand how the media works (those comments will be on the front page of the sports publications because they will add fuel to the fire and will, therefore, sell more papers) nor are they trained to prevent these mistakes.

Media training isn’t only for business leaders, politicians, experts or academicians, but also for athletes. In addition to the team pride and sports angle, what drives the business of sports is too important to make such mistakes. These teams and athletes will have enough challenges on their way to winning to, in addition, look for additional problems that not only will make a win harder, but could seriously damage their team’s finances.

10 consejos para triunfar en la relación con la prensa

March 11, 2010

Por: Pablo Gato

Publicado en la edición de febrero de 2010 de Politics en español

Me han pedido que escriba un artículo sobre cómo triunfar en la relación con la prensa  y que dé diez puntos básicos al respecto. La relación con la prensa es muy importante, en muchas ocasiones incluso vital. Una mala entrevista puede hundir una carrera política. Sin embargo, saber actuar con eficacia con la prensa eleva su prestigio y reputación de forma exponencial. Quienes no entienden el poder de la prensa y la necesidad de prepararse bien para esa relación, están condenados a pagar el precio de su osadía, prepotencia o ignorancia. Y aunque esto parece una obviedad, especialmente para profesionales de la política, la verdad es que hay muchos en ese campo que todavía no se preparan debidamente para esa relación con la prensa. Esa relación, por su propia naturaleza, es muchas veces de adversarios, pero, en muchas ocasiones, no tiene por qué ser necesariamente de confrontación. Si usted entiende cómo funciona, qué quiere y cómo puede ayudar a la prensa, ya habrá ganado una importante batalla antes de que empiece.

El propio Presidente Barack Obama ha dicho que no saber comunicar bien su mensaje ha sido uno de los factores claves para los últimos y serios reveses demócratas. Uno de los más significativos, la pérdida del escaño senatorial en Massachusetts que durante casi cinco décadas fue monopolio demócrata y, concretamente, de la familia Kennedy. Eso ha provocado la muerte por vía rápida del plan de seguro médico del Presidente, dado que ahora los demócratas ya no tienen los sesenta senadores necesarios para poder aprobar leyes incluso con toda la oposición republicana en contra.

Este problema que ahora encara la Casa Blanca no se limita sólo a la relación con la prensa. Engloba un marco más amplio de comunicación estratégica. Las encuestas demuestran que la mayoría del pueblo estadounidense no entiende el plan de reforma de seguros de salud pública del Presidente ni tampoco cómo va a lograr sus metas en materia económica. Así pues, hay un problema de comunicación a nivel estructural. No obstante, la relación con los periodistas es una parte básica de esa comunicación.

Primer consejo, tómese muy en serio a la prensa y a los periodistas. No los menosprecie y trátelos con profesionalismo y respecto. Comprenda que están haciendo su trabajo. Si los trata con respeto, muchos le devolverán con la misma moneda, algo que sin duda se reflejará en su cobertura. A menos que se hayan comportado poco profesionalmente con usted, procure dar entrevistas a todos. El Presidente Obama ha decidido ignorar a la cadena conservadora FOX y eso está provocando que los conservadores expresen sus opiniones sin que la Administración dé su punto de vista. O sea, la Casa Blanca está permitiendo que su oposición conservadora defina el debate y el mensaje en ciertos foros.

Segundo. No repita a los periodistas los llamados “talking points” o pautas del día independientemente de lo que le pregunten. Si lo hace, los periodistas pensarán que los está tratando como estúpidos o que no sabe de lo que está hablando y eso se reflejará en su cobertura. Es legítimo que usted intente transmitir el “mensaje del día” que le interese, pero ha de hacerlo de forma inteligente. Utilizando las técnicas adecuadas, pero no ignorando la necesidad de información del periodista. El buen comunicador sabrá transmitir su mensaje de forma efectiva no importa qué se le pregunte.

Tercero. Cuando dé una entrevista, conozca muy bien la audiencia a la que se está dirigiendo y acomode su mensaje a esa audiencia. El periodista es el canal para llegar a esa audiencia, no un fin en sí mismo. Dé ejemplos de lo que dice para reforzar tu mensaje y que se haga creíble. El hecho de que usted diga algo no lo hace verdad. Dar ejemplos concretos, sí.

Cuarto. Simplifique su mensaje. No hable de forma complicada. Hágalo de forma correcta, pero simple. Que cualquier persona le pueda entender. No use jerga ni siglas a menos que explique su significado. Si el periodista que le cubre no es un experto en su campo, podría no entender bien lo que dice y por lo tanto seguramente le atribuiría algo que no dijo. Si eso ocurre, no se queje porque usted fue en parte responsable de eso. No transmitió su mensaje de forma clara y simple. No se aseguró de que lo entendieran.

Quinto. No improvise nada. Practique. Hasta los mejores comunicadores han reconocido que su éxito se ha basado en la práctica. El ex Presidente Bill Clinton entre ellos. En la última convención demócrata antes de ser nominado a la presidencia, Clinton recibió el mayor número de aplausos cuando en su discurso finalmente dijo “y para acabar…”.  La gente estaba aburrida de escucharlo. No supo comunicarse bien. Luego se convirtió en uno de los presidentes que mejor comunicaron. Comunicar es un arte y hay que practicarlo constantemente.

Sexto. Aprenda técnicas para estar preparado para responder con efectividad a cualquier pregunta que se le haga. Cualquier persona con un perfil público debe recibir cursillos de Media Training. Esas técnicas le ayudarán a responder cualquier pregunta, por difícil que ésta sea. Cuando practique estas técnicas llegará un punto en que no se notará que su respuesta responde a una metodología concreta. Si no domina las técnicas, sus respuestas parecerán robóticas y no auténticas. No estoy hablando de manipulación, sino de comunicación efectiva.

Séptimo. No mienta. Decir la verdad en ciertos temas puede levantar más de una ceja entre algunos políticos, pero si miente, al final, todo resulta peor. Si comete un fallo o hay una crisis, muéstrese sensible hacia lo que ha ocurrido y prometa aprender de ese fallo para que no se repita en el futuro. Si miente y la prensa averigua que lo hizo, se cebará en usted y arruinará su imagen pública.

Octavo. No improvise su relación con la prensa. No puede llamar a los periodistas sólo cuando los necesite. Tiene que mantener viva esa relación. Si esa relación existe, siempre tendrá más acceso a ellos el día que los necesite.

Noveno. Entienda la mecánica de cómo funciona la prensa. Casi siempre necesitan acceso a usted rápidamente y tienen un deadline o límite de tiempo para escribir su artículo o editar su reportaje. Tiene que adaptarte a eso o no será parte de ese reportaje, con lo cual habrá perdido la oportunidad de transmitir su mensaje a la audiencia.

Décimo. Nunca diga “sin comentarios” por muy mala que sea la situación. Eso le hace ver culpable o que oculta algo, aunque ése no sea necesariamente el caso. Los periodistas quieren una respuesta a su pregunta, pero si por algún motivo no puede dar esa respuesta en ese momento dígales algo que puedan usar. Si la prensa consigue alguna una cita, aliviará la presión.  

Estos son sólo por supuesto algunos consejos básicos. Hay muchos más, aunque lo más importante es aprender la metodología de fondo.

Lamentablemente, el periodismo cada vez se está convirtiendo en algo más superficial. Una lucha diaria para ver quién es más sensacionalista. Dicho esto, todavía hay periodistas serios y profesionales. A estos, trátelos de forma profesional. A los otros no tiene por qué darles una entrevista, pero  si lo hace prepárese bien para que sea usted quien la controla. El periodista puede hacer las preguntas que quiera, pero lo que sale de su boca lo controla usted. Enfóquese en su mensaje.

Muchas veces no se trata de defenderse de la prensa, sino de comprender cómo funciona y qué necesita. Una vez entienda eso y se prepare seriamente, los beneficios de mantener esa relación viva y muy activa son enormes.

Tanto usted como sus portavoces o responsables de comunicación tienen que entrenarse para saber comunicarse bien. No basta con creer que uno comunica bien o con quizás antes haber sido un periodista. Hay que aprender metodologías específicas para esa labor. No es lo mismo hacer preguntas que responderlas.

Sorprendentemente, muchos políticos, empresarios y figuras públicas de primer orden nunca se entrenan para eso. Luego suelen pagar el precio, ya sea con un desastre mediático o no sabiendo maximizar el beneficio gratuito y reputacional que le provee la prensa. Si usted tuviera que jugar un partido de tenis contra Rafael Nadal, ¿se prepararía antes o simplemente acudiría al terreno de juego para que le hiciera picadillo? Con la prensa es lo mismo. Prepárese para asegurarse el éxito.

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Pablo Gato es el presidente y fundador de Gato Communications.  Tiene una trayectoria periodística de 30 años, 22 de ellos en la televisión como corresponsal nacional e internacional, productor y director de noticias.

10 suggestions to succeed in your relationship with the press

March 10, 2010

By Pablo Gato (published in the February 2010 issue of Revista Politics en español)

The relationship with the media is very important, it can often be decisive.  A bad interview can sink a political career. However, knowing how to deal efficiently with the press can raise your prestige and reputation exponentially.  Those who don’t understand the power of the press and the need to be well prepared for that relationship are bound to pay the price of their impudence, arrogance or ignorance.  And even though this may seem obvious, especially for professional politicians, the truth is that there are many in this field that are still not adequately prepared for this relationship with the press.  That relationship, by its very nature, is many times an adversarial one, but often it doesn’t have to be necessarily confrontational.  If you understand how it functions, what they want and how to help the media, you will already have won an important battle before it even starts.

Even President Barack Obama has said that not knowing how to communicate his message well has been one of the key factors in the recent and serious setbacks for the Democrats.  One of the most significant being the loss of the Senate seat in Massachusetts, which during almost five decades had been a bastion of the Democrats and, more concretely, of the Kennedy family.  This has brought about a quick demise of the President’s health care reform plan since the Democrats no longer have the 60 Senators needed to pass the bill, even with all the Republican members in opposition.  This problem that the White House is currently facing is not limited to its relationship with the press.  It encompasses a wider strategic communications framework.  Polls show that the majority of Americans do not understand the President’s health care reform plan or how he’s going to meet his economic plan’s goals.  Therefore, there is a structural communications problem.  Nevertheless, the relationship with journalists is an essential part of this communication.

First suggestion.

Take the media and journalists very seriously.  Do not underestimate them and do treat them professionally and respectfully.  Understand that they’re doing their job.  If you treat them with respect, they will do the same with you, something that will undoubtedly be reflected in how they cover you.  Unless they have been unprofessional when dealing with you, make sure you grant interviews to everyone.  President Obama has decided to ignore conservative network FOX and this is letting conservatives give their opinions without the Administration being able to respond.  That is, the White House is allowing its opponents to define the debate and the message in some forums.

Second.

Do not repeat your talking points regardless of what the press asks you.  If you do so, journalists will think you think they’re stupid or that you have no idea what you’re talking about and this will be obvious in their coverage.  It is understandable for you to try to convey your “message for the day,” but you must be careful to do it in a smart way.  Using the appropriate techniques, but without ignoring the reporter’s need for information.  A good communicator will know how to convey his or her message effectively, regardless of what he or she is asked.

Third.

When you give an interview, be very aware of the audience whom you’re speaking and tailor your message to that audience.  The reporter is a conduit to reach that audience, not an end in and of him or herself.  Give examples about what you’re talking about to stress your message and make it credible.  Just because you say something doesn’t make it true.  Giving concrete examples does.

Fourth.

Simplify your message.  Don’t speak in a confusing manner.  Do it in a correct and clear way.  So that anyone can understand you.  Don’t use jargon or abbreviations unless you explain their meaning as well.  If the journalist covering your story is not an expert in your field, he or she could not understand what you’re saying and will probably misquote you.  If that happens, don’t complain because you were partly responsible for the misunderstanding.  You did not convey your message clearly and simply.  You did not make sure that you were understood.

Fifth.

Don’t improvise anything.  Practice.  Even the best communicators have acknowledged that their success has been based on practicing.  Former President Bill Clinton is among these.  During the Democratic Party Convention prior to his nomination to the presidency, Clinton received the loudest applause during his speech when he finally said “and in conclusion…”  People were bored listening to him.  He didn’t know how to communicate well.  He later became one of the Presidents who best communicated with the people.  Communication is an art and it must be practiced constantly.

Sixth.

Learn techniques that will enable you to answer any question effectively.  Any person in the public eye must take media training classes.  These techniques will help you to answer any question, regardless of how difficult it is.  When you practice these techniques you will not even notice that your answers are following a concrete methodology.  If you don’t master these techniques, your answers will seem mechanical and not truthful.   I am not talking of being manipulative but of communicating effectively.

Seventh.

Don’t lie.  Telling the truth about some subjects can raise many an eyebrow among some politicians, but if you lie, in the end, will make things worse.  If you make a mistake or there is a crisis, show your empathy and promise to learn from your mistake so that it won’t happen again.  If you lie and the media finds out, they will hound you and destroy your public image.

Eighth.

Don’t improvise your relationship with the press.  Don’t call reporters only when you need them.  You need to keep this relationship alive.  If the relationship is there, you will always have more access when you need them.

Ninth.

Understand the workings of the media.  They usually need access to you quickly and have a deadline to write their article or air their report.  You need to adapt to this or you will not be part of the report, which will make you miss the opportunity to convey your message to the audience.

Tenth.

Never say “no comment,” no matter how bad the situation.  This makes you seem guilty or like you’re hiding something, even if that’s not so.  Journalists want an answer to their question, but if for any reason you cannot answer give them something they can use.  If the press can get a quote, the pressure will diminish.

Obviously, these are just a few basic suggestions.  There are many more, although the most important thing is to learn the methodology in depth.

Sadly, journalism is becoming more superficial by the day.  It’s a daily struggle to see who is the most sensationalist.  That said there are still serious and professional journalists around.  You are under no obligation to grant interviews to those who are not, but if you do be extremely ready so that it is you who is in control of the interview.  The reporter can ask whatever he or she wants, but you control what comes out of your mouth.  Stay focused on your message.

Many times it has nothing to do with defending yourself from the press, but about understanding how it works and what reporters need.  Once you understand this and are thoroughly prepared, the benefits of maintaining a constant relationship with the media will be enormous.

You, your spokespersons or communications specialists must be trained to communicate well.  It’s not enough to think that we can communicate well or even the fact that we have been journalists.  The specific methodologies must be learned.  It isn’t the same to ask a question as it is to answer one.

Surprisingly, many well-known politicians and public figures never get this training.  Later, they pay the prices, whether during a media debacle or not knowing how to maximize the free benefit to their reputation that is provided by the media.  If you had to play a tennis match with Rafael Nadal, would you train ahead of time or would you merely show up at the tennis court for him to make mincemeat out of you?  It’s the same with the press.  You must be ready to ensure you succeed.

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Pablo Gato is the CEO and founder of Gato Communications.  He has a 30-year long journalism career, with 22 of those years on television as a national and international correspondent, producer and news director.