Julian Assange: ¿héroe o villano?

El tema de WikiLeaks es complicado. Por una parte, si los documentos originales revelados citan nombres concretos de personas que brindan la información o son protagonistas de la misma en situaciones delicadas, publicar o dar a conocer esos nombres sería una irresponsabilidad. Eso puede poner su vida en peligro. Se puede informar sobre el hecho en sí, pero no tienes que necesariamente dar nombres específicos de los individuos involucrados en el proceso de obtener la información. Las fuentes de información tienen que permanecer anónimas, igual que los métodos utilizados para conseguir esa información. Y hablo de que WikiLeaks no puede dar esa información ni siquiera a los medios periodísticos que van a reproducir las filtraciones. Nunca sabes en manos de quién puede acabar. Ignoro qué documentos se pasó en concreto a los periódicos que hicieron públicas las filtraciones, como The New York Times o El País.

También hay que tener en cuenta que si el líder de WikiLeaks, Julian Assange, cooperó activamente con el soldado estadounidense Bradley Manning para que el militar filtrara esa información, estaría violando la ley estadounidense. Una cosa es publicar algo que llega a tus manos sin que tú tengas una participación activa en violar una ley que protege secretos de estado y otra muy distinta es hacer público algo en lo que has participado para obtener de manera ilegal.

Por otro lado, si la prensa no fuera agresiva a la hora de desvelar lo que hacen los gobiernos, perdería uno de sus papeles fundamentales. Nunca hubiera existido los Papeles del Pentágono o un Watergate y los prestigiosos periodistas Bob Woodward y Carl Bernstein (que con su investigación del robo en las oficinas del Partido Demócrata Nacional en el complejo de edificios Watergate provocaron la renuncia del mismo presidente de EEUU, Richard Nixon) hubieran acabado en la cárcel. La labor de la prensa es precisamente eso: informar, revelar información que en muchas ocasiones es incómoda para los gobiernos. Pero para eso están la libertad de prensa y expresión, dos de los derechos fundamentales de cualquier sociedad democrática. De la misma forma, si lo que se revela, incluso si viola una ley de secretos oficiales, es algo que demuestra una actitud ilegal por parte del gobierno, muchos defenderían que haya una actitud proactiva por parte de la prensa para poner en evidencia esas acciones ilegales por parte de un gobierno determinado. Violen o no la ley que protege secretos de estado. Por supuesto, si hablamos de gobiernos dictatoriales, ese punto es más claro aún.

Otra variable es que si Julian Assange, tal y como él dice, no tuvo parte alguna a la hora de realizar la filtración misma y el problema está centrado en la publicación de la información, el gobierno debería enjuiciar no sólo a WikiLeaks, sino a todos los periódicos y periodistas alrededor del mundo que han publicado o reproducido la información proporcionada por WikiLeaks. No sólo a Assange, sino a todos, que serían prácticamente todas las televisiones, diarios, radios y medios periodísticos Web del mundo. Algo, obviamente inviable. Todos son cómplices de difundir esa información.

Desde mi punto de vista, a menos que el gobierno pueda demostrar que Assange cooperó activamente en la violación de leyes que amparan los secretos de estado y que no sólo se limitó a publicar una filtración, el gobierno quedaría mejor parado si ignora a WikiLeaks. Cuanto más se ataque a WikiLeaks, más prominencia pública se le da y más simpatizantes obtiene.  Se crea un mártir. La prueba fue cuando Julian Assange salió de la comisaría en Londres. Le esperaba un ejército de fotógrafos y periodistas de todo el mundo. Hace muy poco tiempo, muy poca gente sabía quién era Julian Assange (incluso si reconocían algunas de las filtraciones que WikiLeaks había realizado). Hoy aparece en las portadas de diarios y revistas en todo el planeta. Ha cobrado verdadero protagonismo internacional.

El gobierno tiene que asumir el error que cometió al no haber podido controlar el secretismo de la información que publicó WikiLeaks, solucionar ese problema para que no vuelva a ocurrir y seguir adelante. El daño ya está hecho. El gobierno no va a poder impedir que WikiLeaks publique esos documentos, ya están publicados. Julian Assange afirma que sólo ha hecho público el uno por ciento de la información que se le pasó. Perseguir o acusar formalmente a Assange no va a impedir que el resto de los documentos se hagan públicos, sólo va a convertirlo en un mártir de la causa de la libertad de prensa. Assange ha ganado muchos enemigos desde que publicó las filtraciones, pero también muchos simpatizantes. Estos últimos lo ven como un defensor del interés público frente a gobiernos que no quieren ser transparentes respecto a lo que hacen, no a lo que dicen que hacen.   

La posición del gobierno es ciertamente difícil. Antes de los ataques terroristas del 9/11, se le criticó duramente porque las diferentes agencias no compartían información vital. El gobierno realizó cambios drásticos para que mucha de la información pasara a ser compartida por diferentes ramas del gobierno involucradas en la lucha antiterrorista. Y ahora parece ser que se compartió demasiada información con personas quizás de rango demasiado bajo como para acceder a esa información. No cabe duda de que los militares en países en guerra necesitan información para poder realizar mejor su trabajo en este tema tan difícil como es la lucha antiterrorista, pero primero, mucha de la información filtrada en WikiLeaks no debería estar necesariamente en manos de, o accesible a, soldados como Bradley Manning u otros empleados del gobierno de bajo rango; y segundo,  si era necesario que personas como él tuvieran acceso a esa información, el gobierno tiene que hacer un mejor trabajo controlando que esa información no se pueda sacar de forma ilegal fuera de las instalaciones del gobierno.

Antes se criticó al gobierno por no compartir información, ahora por compartir demasiada información. Repito, no es una labor fácil para el gobierno. Y mucho menos en plena guerra contra Al Qaeda.

Lo más curioso del tema es que lo revelado por WikiLeaks, por lo general, no son informaciones que vayan a provocar terremotos políticos de proporción cataclísmica. Muchas de las cosas o se sabían o se sospechaban. Algunas ciertamente son más delicadas, pero la inmensa mayoría no entran dentro de la categoría de desastre político. Por otro lado, el daño de WikiLeaks no es principalmente contra el gobierno estadounidense, sino contra los gobiernos de los que habla. Es más, se podría decir que las filtraciones reflejan un Departamento de Estado compuesto por profesionales de altísimo nivel que realizan informes no sólo ricos en información sino hasta compuestos rozando la creación literaria. Y eso que estamos hablando de informes de relativamente bajo nivel de confidencialidad.

Muchas de las cosas reveladas son chismes. No creo que nadie se sorprenda si un cable del Departamento de Estado dice que al presidente de Italia, Silvio Berlusconi, le encantan las fiestas. Por otro lado, tengo la sospecha de que las descripciones personales de líderes mundiales realizadas por el Departamento de Estado palidecerían en comparación con las que podríamos leer si algún día se revelan los cables diplomáticos de países como Rusia, China, Gran Bretaña o Francia. Por no hablar claro de otros casos como Venezuela, Irán, Corea del Norte o Bolivia.

Desde el punto de vista de relaciones públicas, el gobierno, a menos que acuse criminalmente a Assange, tiene que pasar la página. Aprender de los errores cometidos y seguir adelante. Lo peor que se puede hacer contra él, desde la perspectiva del gobierno, es atacarlo. Lo mejor, ignorarlo.  No va a faltar gente que lo va a alabar por lo que ha hecho. Si el gobierno quiere que su perfil baje y las filtraciones no sigan acaparando tanto interés internacional, lo mejor que puede hacer es dejar de hablar de él.

Advertisements

Tags: , ,

One Response to “Julian Assange: ¿héroe o villano?”

  1. Mercedes del Toro Says:

    Comentario equilibrado e inteligente digno de ser publicado ampliamente.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s


%d bloggers like this: